La Red de Ejecución de Delitos Financieros del Tesoro de Estados Unidos retiró formalmente su aviso de propuesta normativa de 2020 dirigido a los monederos de criptomonedas no custodiados, según el informe de Wublockchain sobre la decisión de la agencia. FinCEN afirmó que no tomará más medidas sobre la propuesta.
La medida, ahora abandonada, habría obligado a los bancos y a las empresas de servicios monetarios a verificar las identidades vinculadas a monederos no custodiados y a presentar informes sobre determinadas transacciones. Su retirada elimina una incertidumbre regulatoria que persistió durante años pese a que nunca hubo una norma definitiva. La decisión sigue a otras agencias estadounidenses que están reconsiderando propuestas sobre cripto tras una revisión interinstitucional, incluido el caso en que la CFTC envió la norma del mercado de cripto a revisión de la Casa Blanca mientras la CLARITY Act sigue estancada.
Qué habría cambiado la propuesta de monederos no custodiados de 2020
La norma propuesta se publicó en el marco de la Ley de Secreto Bancario y se aplicaba a las transacciones con moneda virtual convertible. Habría reducido a 10.000 dólares el umbral de reporte para determinadas transacciones con monederos no custodiados y habría obligado a los bancos y a las empresas de servicios monetarios a mantener registros y verificar la identidad de los titulares de los monederos y de las contrapartes. También habría impuesto requisitos de reporte para transacciones superiores a 3.000 dólares cuando no se identificara a la contraparte.
Los críticos argumentaron que la propuesta se parecía a las normas para transferencias electrónicas fiduciarias, pero no se adaptaba bien a los pagos basados en blockchain, donde los monederos privados pueden crearse sin un intermediario financiero. Los defensores de la privacidad señalaron que la norma habría desincentivado usos lícitos y empujado la actividad hacia servicios no custodiados sin mejorar necesariamente la visibilidad para las fuerzas del orden. En ese contexto, conviene entender también las aprobaciones de tokens, los permisos ilimitados y cómo revocarlos.
Por qué la retirada es importante para el cumplimiento cripto
La decisión de FinCEN elimina una propuesta latente que las empresas debían tener en cuenta al diseñar sus programas de cumplimiento. Durante años, los intercambios, los custodios y los servicios de pago trataron la normativa sobre monederos no custodiados como un factor de riesgo aunque nunca llegó a finalizarse. La retirada formal aporta claridad regulatoria: esa propuesta concreta queda descartada.
El anuncio no significa que la actividad con monederos no custodiados quede fuera del marco general de la Ley de Secreto Bancario de FinCEN. Las normas vigentes siguen exigiendo a las instituciones reguladas mantener programas eficaces contra el lavado de dinero y presentar informes de actividad sospechosa cuando corresponda. Es mejor entender el cambio como la eliminación de una capa adicional y controvertida de reporte, no como el desmantelamiento de las obligaciones de cumplimiento relacionadas con cripto.
Qué observar a continuación
La retirada puede reducir la presión a corto plazo sobre los proveedores de monederos no custodiados, pero los debates de política más amplios en Estados Unidos continúan. El Tesoro y otras agencias siguen afinando las normas sobre cripto, y los esfuerzos legislativos en torno a la estructura del mercado y las stablecoins siguen activos. Otras jurisdicciones también avanzan en controles; por ejemplo, Japón lanza KSK2 para detectar criptoactivos no declarados. Los equipos de cumplimiento deberían ver esto como el fin de una propuesta, no como el fin de la regulación cripto en Estados Unidos.
Para los participantes del mercado, la señal clave es de procedimiento: FinCEN optó por cerrar el expediente en lugar de revisar y volver a publicar la norma. Eso puede indicar un giro hacia acciones futuras más focalizadas si el Tesoro decide retomar las obligaciones sobre monederos no custodiados.