La empresa de pagos Payoneer publicó el 19 de octubre de 2026, durante Money20/20 en Las Vegas, su informe Stablecoin Steps Up. El documento pone cifras a una idea que el sector lleva meses repitiendo: las stablecoins están dejando de ser solo vías de transferencia para entrar en tesorería y en funciones orientadas al cliente. Sin embargo, el titular no describe una adopción corporativa general, sino una fotografía de uso dentro de empresas que ya tenían exposición a estos activos.
El informe se apoya en una encuesta realizada en septiembre de 2026 a 265 responsables sénior de pagos, tesorería y finanzas de marketplaces, plataformas y empresas de Estados Unidos con ingresos anuales de al menos 100 millones de dólares. Todos los participantes usaban, pilotaban, evaluaban o ya habían tenido experiencia con stablecoins. Esa condición es el detalle más relevante de la publicación, porque modifica la lectura de los porcentajes: un 69% de uso operativo dentro de esa muestra no equivale a un 69% del conjunto de grandes empresas estadounidenses.
Qué midió realmente la encuesta
Entre los 265 encuestados, Payoneer reporta que el 69% usa stablecoins de forma operativa, incluido un 41% que lo hace a lo que la compañía denomina «escala significativa», y que el 82% espera que estos activos formen parte de su infraestructura financiera en un plazo de tres años. Aplicados directamente a la muestra, esos porcentajes equivalen a unos 183 usuarios operativos, 109 en escala significativa y 217 que prevén implicación en infraestructura, aunque la publicación no detalla las tasas de respuesta por pregunta ni define los umbrales de esa escala.
La mirada sobre los productos actuales también es mixta. El 33% de los encuestados ya ofrece capacidades de stablecoins directamente a sus clientes, y otro 50% planea hacerlo en tres años. Alrededor del 92% considera la tesorería y los saldos multidivisa una prioridad actual o dentro de tres años, y el 86% dice lo mismo sobre las billeteras integradas para clientes. Son señales de prioridad e intención, no prueba de lanzamientos.
Dónde se concentra el valor reportado
Los datos de Payoneer sugieren que los beneficios más concretos son operativos y no especulativos. Entre las organizaciones que usan o pilotan stablecoins, el 50% menciona liquidaciones más rápidas, el 41% cita un mejor acceso a mercados y monedas, y el 40% una mejor experiencia para quien recibe el pago. Las operaciones globales reportan un efecto más amplio: el 82% de las empresas que operan en 11 o más países afirma haber comprobado beneficios medibles en al menos tres áreas, frente al 60% de quienes operan en diez países o menos.
La brecha de complejidad resulta especialmente visible en los pagos a proveedores. Las empresas que calificaron sus operaciones transfronterizas como «muy complejas» prevén ampliar el uso de stablecoins en cada caso de uso más que el resto de la muestra, con la mayor diferencia en el pago a proveedores y contratistas: 82% frente a 54%. Esto encaja con un caso de uso de pagos transfronterizos más que con una apuesta especulativa de tesorería, aunque la comparación sigue siendo una declaración de los propios encuestados.
Renata Camera Santos, directora general de negocio de billeteras, monetización e innovación de eBay, afirma en el informe que la oportunidad del sector «depende de resolver un problema de negocio claro, ya sea reduciendo costos o permitiendo que los pagos se muevan con mayor rapidez y alcance global». La perspectiva de una ejecutiva de marketplace respalda el planteamiento del problema, pero no constituye una evaluación independiente del desempeño de las stablecoins.
Lo que el informe no demuestra
La publicación menciona la integración, la conciliación, la preparación regulatoria y la responsabilidad de los proveedores como los principales retos para pasar de los pilotos al uso diario. Rowland Berry, vicepresidente de stablecoin de Payoneer, sostiene que el éxito futuro dependerá de «integrar las stablecoins en los sistemas existentes, cumplir los requisitos regulatorios y garantizar que los destinatarios puedan acceder al dinero que reciben y usarlo». El informe señala que el 90% de las empresas que ya usan stablecoins a escala significativa considera que los beneficios justifican el esfuerzo, pero ese grupo es el mismo conjunto autoseleccionado que ya alcanzó dicha escala.
El estudio debe leerse como evidencia de demanda de producto aportada por el propio proveedor. Payoneer realizó la encuesta y la difundió a través de su canal de prensa, y vende servicios de pago transfronterizo y tesorería. La velocidad de liquidación, el acceso a mercados y la experiencia del receptor son datos autodeclarados, no métricas de transacciones auditadas. La publicación no ofrece un diseño de muestreo aleatorio, tasa de respuesta ni ponderación, por lo que las cifras del 69% y del 41% no pueden proyectarse a toda la población de empresas estadounidenses con ingresos anuales de 100 millones de dólares o más.
La próxima señal útil no será otra encuesta. Habrá que ver si la cuota de liquidación de stablecoins aparece en las cifras reales de ingresos o de volumen de transacciones de Payoneer, y si las billeteras para clientes y los productos de tesorería que los encuestados dicen querer se lanzan y retienen usuarios. Hasta que no llegue esa evidencia externa de volumen o de producto, Stablecoin Steps Up es una fotografía de la demanda de empresas que ya se encuentran dentro del embudo de exploración de stablecoins.