Una cuarta ola de ataques dirigidos a direcciones de Bitcoin generadas por la cartera Coldcard ha elevado el monto total robado a cerca de 114 millones de dólares, según informó CoinDesk el 3 de agosto. El barrido en curso, que comenzó a principios del lunes, utiliza la función de replace-by-fee (RBF) de Bitcoin, lo que otorga a las víctimas una pequeña posibilidad de recuperar sus fondos antes de que se confirmen las transacciones. Esto amplía los incidentes anteriores detallados en la cobertura de BTC-Pulse sobre el exploit de Coldcard.
Alcance y mecanismo del cuarto barrido
Según Alex Thorn de Galaxy Research, el atacante ha drenado ahora alrededor de 1.816 BTC de más de 5.200 direcciones desde el 30 de julio. A diferencia de barridos anteriores, los fondos robados se envían a direcciones no utilizadas previamente, lo que dificulta el rastreo en la cadena.
Replace-by-fee ofrece una ventana poco común de recuperación
El uso de replace-by-fee significa que las transacciones no confirmadas pueden ser superadas por una tarifa más alta. Esta es una diferencia crucial con respecto a ataques anteriores y se hace eco de la urgencia comunicada por el CEO de Coinkite, quien previamente instó a los usuarios a mover sus fondos de inmediato ante la alerta de seguridad. Las víctimas que detecten sus direcciones en el mempool tienen solo minutos para transmitir una transacción competidora con una tarifa más alta, lo que podría salvar sus Bitcoin.
La falla parece limitarse a semillas Coldcard de una sola clave, no a configuraciones multifirma, reminiscente del fallo de firmware que drenó 594 BTC en 25 minutos el año pasado, aunque este vector de ataque parece explotar una vulnerabilidad diferente. Los investigadores recomiendan que todos los usuarios de Coldcard monitoreen el mempool en busca de sus direcciones y consideren migrar fondos a una billetera segura lo antes posible.