Coinbase busca expandir su presencia en Canadá más allá del comercio básico de criptomonedas, con el objetivo de convertirse en el «exchange de todo» del país. Sin embargo, su nuevo CEO local sostiene que Canadá debe reemplazar el actual mosaico de exenciones regulatorias temporales por un marco permanente y armonizado antes de que productos más avanzados lleguen a los consumidores. Según CoinDesk, Eric Richmond presiona por normas que permitan a Coinbase ofrecer derivados, servicios de finanzas descentralizadas (DeFi) y activos tokenizados, el mismo conjunto de productos ya disponibles para los clientes en Estados Unidos.
El liderazgo de Canadá en ETF al contado contrasta con la orientación fragmentada
Canadá fue pionero en aprobar fondos cotizados en bolsa (ETF) de criptomonedas al contado y recientemente aprobó la Ley de Stablecoins, consolidando una reputación como jurisdicción relativamente progresista. No obstante, Richmond sostiene que el régimen actual, basado en exenciones caso por caso otorgadas por los reguladores provinciales de valores, no está diseñado para soportar el rápido ritmo de innovación en el sector de activos digitales. A diferencia de Estados Unidos, donde agencias federales como la SEC y la CFTC han comenzado a ofrecer vías más estructuradas para productos nativos cripto, la orientación fragmentada de Canadá retrasa el acceso de los inversores minoristas a préstamos con mayor rendimiento, una negociación más amplia de futuros y activos tokenizados del mundo real.
Qué podría significar un marco permanente para Canadá
Richmond argumenta que un marco nacional específico para activos digitales eliminaría la incertidumbre que actualmente obliga a los exchanges a negociar con cada provincia por separado. Dicha claridad podría desbloquear la innovación en los mercados de capitales, permitiendo a los agentes de inversión canadienses incorporar valores tokenizados e integrar protocolos DeFi bajo un solo conjunto de normas. También permitiría a Coinbase llevar a Canadá toda su gama de productos, compitiendo directamente con las instituciones financieras tradicionales en gestión patrimonial y derivados. Las ambiciones del exchange se alinean con una tendencia más amplia de plataformas nativas cripto que van más allá del comercio al contado, pero los retrasos regulatorios corren el riesgo de dejar a los inversores minoristas canadienses al margen mientras sus homólogos globales acceden a herramientas sofisticadas.