Según un informe de CoinDesk, la intervención cambiaria coordinada de Estados Unidos y Japón el viernes disparó fuertemente al yen, reavivando los temores latentes de que el desarme del carry trade del yen pueda golpear nuevamente a Bitcoin. Mientras el USD/JPY se desplomaba de cerca de 164 a 156,5 tras la operación conjunta, los operadores de criptomonedas recordaron de inmediato la violenta caída del 20% de Bitcoin en agosto de 2024, cuando una inesperada subida de tipos del Banco de Japón provocó una salida masiva de posiciones apalancadas financiadas en yenes.
Cómo el carry trade del yen ha sacudido los mercados de criptomonedas
El carry trade del yen —donde los inversores toman prestados yenes baratos para comprar activos de mayor rendimiento— ha actuado históricamente como una válvula de presión para Bitcoin y las acciones. Cuando el yen se fortalece abruptamente, esas apuestas apalancadas se deshacen, hundiendo los activos de riesgo. El episodio de agosto de 2024 proporcionó un manual: Bitcoin colapsó de aproximadamente 62.000 a 49.000 dólares en una sola semana. Los participantes del mercado ahora son muy conscientes de este tipo de riesgos, y los datos de los mercados de opciones muestran que los operadores se preparan para un retroceso en agosto, con la opción put de Bitcoin de 60.000 dólares como la más negociada, lo que subraya cuán arraigado está el recuerdo posterior a 2024.
A pesar de los titulares dramáticos de la intervención, el mercado al contado de criptomonedas absorbió la noticia con relativa calma el lunes. La reacción de Bitcoin fue mesurada, lo que sugiere que las instituciones y los tenedores a largo plazo están distinguiendo entre un movimiento político puntual y un cambio estructural en la dinámica del carry trade. Incluso empresas muy expuestas a Bitcoin, como Strategy (anteriormente MicroStrategy), mantienen el rumbo; la última presentación de la empresa confirma que Strategy vende $105 millones en Bitcoin y recompra $81 millones en acciones STRC, lo que indica confianza en que las turbulencias cambiarias de corto plazo no afectarán su estrategia de balance.
Simultáneamente, la capa fundamental de seguridad de Bitcoin sigue bajo escrutinio ante riesgos que van mucho más allá de las correlaciones cambiarias. Una investigación reciente de Galaxy reveló un drenaje de 70 millones de dólares de billeteras que jamás interactuaron con un dispositivo comprometido, y el exploit de Coldcard es un crudo recordatorio de que la mayor criptomoneda enfrenta amenazas de nuevos vectores de ataque incluso en medio de eventos macroeconómicos.
Por qué el verdadero riesgo para Bitcoin podría ser la fortaleza del dólar, no el carry trade
Aunque la intervención sobre el yen resucitó el fantasma del carry trade, un análisis más detallado de la correlación de 52 semanas de Bitcoin con el USD/JPY sugiere que la narrativa podría estar incompleta. Esa correlación ha caído a menos 0,90, lo que indica que cuando el dólar se fortalece —no necesariamente cuando el yen se fortalece— Bitcoin suele tener dificultades. La confirmación del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, de la acción conjunta del viernes subrayó que la medida buscaba contrarrestar “movimientos desordenados del yen”, no generar un rally sostenido de la moneda japonesa. Si la intervención simplemente pone un piso al yen en lugar de impulsar una tendencia persistente, el riesgo directo de desarme del carry trade para las criptomonedas podría ser efímero. En cambio, los operadores deberían monitorear el índice DXY y la fortaleza general del dólar, que históricamente ejerce una atracción gravitatoria más consistente sobre los precios de Bitcoin.
De cara al futuro, es probable que el mercado trate cualquier nueva acción coordinada en el mercado de divisas como un evento táctico y no como un cambio de paradigma, a menos que el Banco de Japón le siga con una subida de tipos inesperada. Para Bitcoin, la verdadera prueba de estrés sigue siendo la trayectoria del dólar estadounidense en medio de las cambiantes expectativas sobre la política de la Fed. A medida que se disipa el polvo de la operación del viernes, el mercado de criptomonedas parece estar valorando el riesgo a través de la lente de la dominancia del dólar, lo que sugiere que el drama del carry trade de agosto de 2024 podría resultar ser una anomalía única en el ciclo y no un ritual recurrente de agosto.